Hace mucho, muuuucho tiempo el mundo estaba poblado por seres vivos enormes y colosales, carnívoros y herbívoros, anfibios, voladores, rapaces, despiadados, brutales y sanguinarios.
Eso de sanguinario es un concepto actual y muy Pos Jurásico, pues a las bestias les importaba un comino "el qué dirán", mataban por instinto y en ese tiempo prevalecía la Ley del más fuerte.
Obviamente los Dinosaurios, al habitar las extensiones de toda la tierra, también poblaron el suelo y solar antiguamente denominado "Estación Tacuaral", ciudad que según Félix de Ypacaraì lleva su nombre.
Ahí también había bestias Jurásicas, pero tenían una peculiaridad: hablaban, vivían en familia y entre todos constituían una Sociedad, tenían sentimientos, defendían sus derechos, pero en esa "arcaica" Sociedad también prevalecían los instintos y VAYA QUE PREVALECÍAN!.
Como en toda Sociedad estaban los famosos destacados y los ilustres desconocidos, los haraganes, los criticónes, los que trabajaban y los que vivían del trabajo de la “gente-dinosaurio”.
Ellos y ellas lagartos feroces vivían en sus casas, existían barrios, plazas, tenían amistades, componían grupos, vivían organizados y estaban regidas por leyes adecuadas a su tamaño, instinto, gustos y preferencias.
Era una Sociedad-Dinosaurio, una civilización que existió hace millones de años y en la cual se basa la estructura de la actual forma de vida organizada.
En el barrio-saurio vivían un grupo de amigos, pequeños carnívoros en amistosa convivencia con herbívoros que hace poco abandonaron el cascaron; precoces bestias que no eran hermosos ni siquiera a sus mamás.
Entre ellos estaba nuestro personaje principal y figura cumbre de esta nota, se llamaba: FLORIPÓN!.
Floripón era un cachorro de TIRANOSAURIO RÉX, primogénito de la más temible especie de la época.
Los Tiranosaurios eran respetados, por lo general estaban en los mejores cargos Políticos de ese lejano tiempo, constituían las fuerzas armadas y eran la incuestionable autoridad-Jurásica.
En teoría el niño-Réx FLORIPÓN tendría que ser el LÍDER de su grupo de amigos, pero no era así y eso resultaba sospechoso...muy sospechoso.
Floripón no tenía el color verde musgo o verde'ó que caracteriza a los suyos y que sirve para camuflarse cuando estaba al acecho de sus presas.
Nació con una rara pigmentación en la piel, era de color ROSADO o "rosadito" como despectivamente se referían a él las "Comadres Lagartonas”, reptiles femeninas muy habladoras y que se ocupaban de la cola de todo cuanto se arrastraba por la tierra.
Floripón tenía un andar cadencioso y las pestañas muy largas , el pequeño brazo que caracteriza a su especie era todo un icono en él : La muñeca se torcía para bajo dejando caer medio colgado la mano, gesto que representaba ciertos aires de delicadeza y afeminada fragilidad que contrastaba bruscamente con el arquetipo bestial y rudo de su árbol genealógico.
De pequeño Floripón fue macho pero luego se olvidó….Vivía sobre una ancha avenida que cruzaba de punta a punta aquel pueblo de antaño; la calle se llamaba "Los cazadores en manada" y en su intersección con la arteria "Huevo de Herbívoro" estaba la esquina donde vivía nuestro "raríto" depredador.
A un lado de la calle vivían las familias que también constituían el grupo de amigos de diferentes especies, estaban los Carnotauros, Velociraptors, Deinonychus; como así también los que comían vegetales como el Triceratops y los Apatosaurios y una familia de Pterodáctilos que moraban en la parte más alta de la ciudad.
Todos vivían en casas construidas una al lado de otra del mismo lado de la avenida. Sin embargo Floripon vivía el otro lado de la calle, en LA VEREDA DE ENFRENTE.
Floripón no jugaba con otros niños al fútbol-casería, un deporte que practicaban los más fieros y que consistía en patear a presas de menor volumen y que infelizmente estaban en una desfavorable posición en la cadena alimenticia.
Luego de la jornada deportiva se acostumbraba deglutir al balón viviente y también al árbitro que no favorecía a la especie que prevalecía por la fuerza sobre las otras.
Floripón no participaba de estas bestialidades, fuchiiiii! decía, prefería cuidarse las uñas y jugar al pantalán, o saltar a la cuerda con las hembras mientras cantaba horribles tonadas que al ser escuchadas por otros, estos exclamaban: "Alguien puede callar ese animal!".
En su pubertad nuestro personaje emitía un chirrido que distanciaba de lo varonil y se acercaba a un sospechoso tono de turulo.Una vez su padre le "pillo" meciendo en sus brazos un huevo de juguete!.
Aquel escándalo provocó en su progenitor un pico hipertensivo, la decepción le infringió una aguda puñalada en su amor propio y atentó directamente contra la estructura de su pensamiento tradicional, la furia se apodero de él y queriendo solucionar aquel "traspié" en los aires y modales de la sangre de su sangre, lo mando al cuartel para que se hiciera macho!....oh, oh...craso error!.
Floripón ingresó al cuartel medio sospechoso maricón y regresó como confirmado mariposón, de nada sirvieron los rigores de la disciplina cuartelaria, nada pudo reubicarlo en el "molde de arriero", él era lo que era, aunque aún queda por definir que identidad sexual contenía aquel falso embace macho o masculino.
Aquella Sociedad arcaica era muy "atrasada" y conservadora, el Status Quo caracterizaba el pensamiento de las bestias. Por supuesto el atípico comportamiento de Floripón no fue bien visto por la sociedad; sus padres recurrieron a psicólogos y a doctores pero ningún "profesional" pudo solucionar las inclinaciones del Joven-Réx, golpearon las puertas de curanderos y sectas evangélicas en donde vanamente perdieron todos sus ahorros haciendo donaciones y ofrendas; nada resulto... aquello parecía ser irreversible.
Entonces se resignaron y como rehenes de la impotencia decidieron a fuerza de costumbre " dejarlo ser a Floripón".
Entonces Floripón continuo su vida insertado en la sociedad como lo que decía ser, o quería ser: Hembra en cuerpo de Macho, una individualidad en medio de los “normales”, pero no tardaría en encontrar a su alma gemela.
Recorriendo ciudades, compartiendo grupos, participando de fiestas y acontecimientos sociales, Floripón no tardó en encontrar puntos de coincidencia con los de su inclinación, podía percibir en ellos los inequívocos gestos y señales de los que se saltaron el cerco de su identidad y muy pronto entablo amistad con enormes y corpulentos saurios que siendo machos se gustaban de los machos; hembras con inclinación hacia sus congéneres o los que indistintamente asumían una posición en la relación, siendo positivo o negativo en una unión compuesta por dos especies del mismo género sexual.
No hace falta decir que los de la clase de Floripón eran la excepción y no la norma, gotas en medio del mar, "ceros coma por ciento en las estadísticas", pero aun así, sin que nadie lo percibiera, de manera silenciosa se había echado andar los engranajes del principio del fin.
Los "Trolosaurios" de a poco fueron ganando espacio en la sociedad, de tolerados pasaron a ser reconocidos y a través del activismo crearon fisuras en los cimientos de la estructura del modus vivendi de las criaturas de la época.
Para evitar ser conceptuados de "homofóbicos", "discriminadores", "mentalidad atrasada" y otras denominaciones y conceptos esgrimidos por los que decían estar en la vanguardia de los pensamientos acordes a una sociedad moderna, justa e Igualitaria, los populistas "Lagartos-Parlamentarios" aprobaron una Ley que permitía a los de un género unirse en matrimonio civil con otro dinosaurio de igual sexo.
Floripón estaba "chocho de la vida”, entrelazó su sentimiento con la de otro Tiranosáurio y se creía la "hembra" más feliz de la tierra.
Pero al poco tiempo descubrió que su felicidad no era completa, como si algo le faltara a aquella "maricóna" unión, quería darle "un varón" al amor de su vida.
Entonces nuevamente se maquinó el activismo denominado "de género”, ya les resultaba fácil presionar a una estructura que había dado su brazo a torcer de manera escalonada, una sociedad que se rasgaba las vestiduras y decía ruborizarse por los escándalos de las "bodas de trolosaurios" pero que en realidad no eran más que hipócritas con doble moral; individuos, grupos, organizaciones y autoridades que amparadas por el anonimato, el secreto y la complicidad, estaban inmersos en la corrupción, los vicios, las infidelidades, adicciones, prostitución, criminalidad, tráfico de influencia y un cumulo de anti-valores que debilitaban ,o peor aún desautorizaban la "Altura Moral" de las Instituciones y de los que cuestionaban el comportamiento sexual de aquellos "Trolosaurios".
El mismo Clero estaba inficionado por los "excesos”; el "Papa-Rex" no había movido una uña de su garra para contrapesar la fuerza de aquellas reivindicaciones; calló las bestialidades cometidas por Obispos-Velociraptors contra otras especies y sumergió a la Iglesia en un escándalo al no pedir perdón por los males cometidos.
En definitiva la coyuntura era propicia para que las organizaciones de género hagan capitular definitivamente a la sociedad ,haciendo triunfar aquel reclamo y sueño largamente acariciado: "El derecho a la adopción de un Huevo".
Un gran debate se abrió en la Jurásica Ypacarai en torno a esta nueva meta fijada por los Rosados, Floripón Lideraba la fundamentación de las reivindicaciones del sector, decía que eran "iguales ante la Ley", que tenían arraigo social, un trabajo digno y la probada responsabilidad para asumir tamaño compromiso: La de ser Padres.
“Ser Rosado decía, no implica que como padres podremos influir en la sexualidad del huevo que adoptemos, no olviden que como Trolosaurios provenimos de uniones de heterosexuales”, argumentaba.
Otros grupos decían que no bastaba con ser iguales ante la Ley para ser padres, que eso más bien era un "Derecho Biológico" con el que de la naturaleza asistía a las parejas.
Las opiniones de las "Bestias de Ciencia" que sostenían la teoría de la evolución y de la Iglesia que atribuía la creación a lo divino se unían en contra de aquel Proyecto.
(Por entonces los Dinosaurios estaban a la vanguardia en la evolución, eran inteligentes, por eso es lógico suponer que su Dios era a imagen y semejanza de un dinosaurio, obvio no? y sus sagradas escrituras afirmaban que el Primer Dinosaurio fue hecho de barro”.
La ley de no puede suplantar a la naturaleza, no olvidemos que fue la naturaleza la creadora de quienes fabrican y elaboran las legislaciones se decía.
Un carismático líder espiritual, que vivía en la selva, dedicado a la meditación y que llevaba una vida de austeridad, era el más duro detractor que tenían los Rosados.
Decía que los mismos eran accidentes genéticos, márgenes de error que tenía la naturaleza y que sería un suicidio a largo plazo otorgar visos de legalidad a un elemento que podía constituir en sí mismo el arma de doble filo. O sea que como producto de un error, la naturaleza había parido a la anti-naturaleza, decía aquel Herbívoro Filosofo mientras masticaba una Hierba alucinógena.
La unión de machos con machos y hembras con hembras oprime el botón pausa en la evolución, decía.
No se puede estar otorgando maternidades postizas a quienes no tienen las condiciones biológicas para serlo; un grupo de Ciudadanos-Dinosaurios puede solicitar una modificación en la ley, un lagarto-abogado (menos voraz que los de la actualidad) puede crear una ley pero no una CÉLULA.
La ley puede ser cumulo de palabras justas o injustas, pero la vida es cosa seria, por sobre la ciencia y la religión es el resultado de millones de años de evolución sin pausa; por eso sería un descomunal error y un atentado contra la creación intentar igualar en un artículo a quienes no son ni hembras- lagarto ni machos-dinosaurios sexualmente hablando, decía de manera lapidaria.
Aquel herbívoro la tenía muy clara, con sus ojos fijos en el horizonte y despidiendo de su enorme boca un hedor insoportable mientras mascaba Menta'í y marihuana, intentaba persuadir a los Rosados diciendo:
Vístanse como quieran, mándense dar por donde se les antoje, juegan a las muñecas, pero abandonen el capricho de jugar a Papa y Mama, nuestra Constitución no podrá igualarlos aunque en sus letras diga que lo son.
La ley está por debajo de la vida, si todo fuese tan fácil ya nadie sembraría las semillas, se ordenaría por decreto el crecimiento de las plantaciones, un Juez dispondría que las frutos maduren en verano o en invierno, y un recurso de inconstitucionalidad solucionaría en el acto la insatisfacción de los padres con respecto al sexo de sus hijos, cambiándolo si fuere necesario.
De nada sirvieron las argumentaciones, aquel capricho fue tomando fuerza, se había dado mucho espacio a los Rosados, se les otorgó Igualdad mediante la ley y demás está decir que estaban muy bien organizados.
Sin embargo la sociedad vivía en la indiferencia, presas de sus propias debilidades y con sus propios pecados, no podían lanzar ni la quinta piedra, menos aún la primera.
En una decadencia de sus valores morales ya no salieron a las calles a defender sus derechos, tanto fue el abandono que ni siquiera enterraban las cascaras de huevo que quedaban luego de sus hijos vieran la luz, en esos cascarones se acumulaban agua y en ellos se criaban enormes mosquitos que trasmitían una terrible enfermedad: "El Dino-Dengue", quien ni siquiera desecha correctamente su basura, como podrá organizarse para defender sus derechos?.
Finalmente en los meses previos a una elección e intentando captar los votos del electorado rosado, el Parlamento-lagarto aprobó la ley que permitía a los Trolo-Saurios adoptar un huevo. En base a un interés meramente coyuntural, sin medir las consecuencias y sin ser aptos para otorgar igualdad, los Bestias-Políticos habían bajado el pulgar a la misma vida.
Poco a poco aquella sociedad se fue corrompiendo más y más, se perdieron los prejuicios, se rompieron los esquemas, se dio rienda suelta al desenfreno y se saltaron las reglas. Daba lo mismo que uno anduviese con alguien de su mismo sexo, sea macho o hembra, Floripón adopto un huevo, pero lo abandonó meses después tras una ruptura amorosa con su pareja.
A diferencia de las verdaderas madres que ante todo defenderán al fruto de "sus huevos”, él se vengó en aquel indefenso por los desaires de su amor.
Su afán de ser madre duró solamente hasta que se dio cuenta que no había nacido para ello; cuando la moda de jugar a ser Papa y Mama se acabó, con él se fue al olvido el deseo de criar a un adoptado.
Durante años y durante siglos los TroloSaurios adoptaron huevos hasta que en un momento dado y debido a la explosión demográfica de los rosados, los heterosexuales se fueron acabando hasta que se llegó al punto en que ya no había quien "ponga los huevos" para que los Rosados los adopten y jueguen a ser mama y papa.
La Vida de los Dinosaurios estaba sentenciada y su civilización tenía las horas contadas. Cuando se dieron cuenta del terrible error cometido, por decreto se quiso disponer que estaba prohibido la unión de saurios con pichulín y otro de igual atributo, pero ya era muy tarde, la evolución se había detenido y con él la vida activó la cuenta regresiva para su fin.
De nada sirvió el decreto para enmendar el error, ninguna letra ejerce acción sobre la naturaleza, ninguna ley puede suplantarla, no importa que las multitudes coyunturales las apoyen, no basta con ser mayoría para querer disponer de la vida, manipularla o regularla.
La unanimidad en el apoyo a los errores nunca puede refutar a la única verdad y al acierto: La vida transcurre como debe transcurrir y es como debe ser, que el árbol de naranjo tenga como frutos las naranjas, el manzano manzanas y no se pida peras al olmo.
Cuando los heterosexuales se acabaron, se acabaron los huevos y con él las adopciones, las bestias rosadas vivieron cincuenta años más y luego fueron muriendo uno tras otro mientras nadie nacía como reposición sobre la Tierra.
El egoísmo llevó a estas bestias a su fin y su desaparición, a costa de la propia vida quiso manipular la naturaleza, por un capricho y por querer ser iguales cuando a todas luces eran desiguales llevaron a la Sociedad- Dinosaurio al fin de sus Días.
Todo comenzó con un simple reclamo y fueron ganando fuerza, siempre es así; se puede partir de un punto, y si se tiene la capacidad de convertir aquello en "punto de apoyo" con la palanca precisa (popular o de quienes dicen ser la mayoría), se podrá mover al mundo, pero también hacerlo rodar al precipicio.
El Periodo Jurásico termino en Ypacarai hace 145 millones de años, no existe ningún vestigio de aquella civilización de gigantes herbívoros y carnívoros, salvo algunos fósiles.
Se comenta que recientemente unos Paleontólogos encontraron un cementerio de fósiles en donde curiosamente los enormes cuerpos están uno al lado del otro y tomados de la mano, por los estudios realizados se determinó que eran de la misma especie y sexo.
Cuando la vida se le fue de la mano debido a una intromisión, la naturaleza hizo un corte administrativo y deslindo responsabilidades.
145 Millones de años después de nuevo florece una civilización, con nuevos actores, con una sociedad organizada y con nuevos Floripones, (con aspecto humano).
Aún es prematuro saber cómo evolucionará esta civilización, lo prudente seria que se aferre a la vida y respete sus reglas, la naturaleza tiene sus leyes y exige respeto, del hombre depende en su libre albedrío someterse a ella, o intentar saltarse el cerco.
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